PARROQUIA DE COLALAO DEL VALLE

PARROQUIA DE COLALAO DEL VALLE
Casa y Templo parroquial Ntra. Sra. del Rosario

sábado, 11 de enero de 2014

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO (Bautismo del Señor "A")

EL BAUTISMO DE JESÚS, MÁS QUE UN EJEMPLO DE HUMILDAD
NUESTRO BAUTISMO, MÁS QUE UN RITO DE ADSCRIPCIÓN
(Mt 3, 13-17)


Hace poco (08-01-2014) el Papa Francisco ha hablado de modo claro, simple y profundo sobre el bautismo. Vale la pena recordar esta catequesis en el día del Bautismo del Señor. Tomémonos el tiempo de leer y meditar en estas palabras:

El Bautismo es el sacramento sobre el que se sustenta nuestra propia fe y que nos injerta como miembros vivos en Cristo y en su Iglesia. Junto a la Eucaristía y la Confirmación forma la llamada "Iniciación Cristiana", la cual constituye como un único gran evento sacramental que nos configura al Señor y nos convierte en un signo vivo de su presencia y de su amor.

Pero puede nacer en nosotros una pregunta: ¿es realmente necesario el Bautismo para vivir como cristianos y seguir a Jesús? ¿No se trata en el fondo de un simple rito, un acto formal de la Iglesia para dar el nombre al niño o a la niña? Es una pregunta que puede surgir, ¿no? En este sentido, es esclarecedor lo que escribe el apóstol Pablo: "¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? A través del bautismo, pues, fuimos sepultados con él en la muerte, para que al igual que Cristo resucitó de los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros podamos caminar en una vida nueva" (Rm 6,3-4). ¡Así que no es una formalidad! Es un acto que afecta profundamente nuestra existencia. No es lo mismo, un niño bautizado o un niño no bautizado. ¡No es lo mismo! No es lo mismo una persona bautizada o una persona no bautizada. Nosotros con el bautismo somos sumergidos en la fuente inagotable de la vida que es la muerte de Jesús, el más grande acto de amor de toda la historia; y gracias a este amor podemos vivir una nueva vida, ya no a merced del mal, el pecado y la muerte, sino en comunión con Dios y con los hermanos.

2. Muchos de nosotros no tienen el más mínimo recuerdo de la celebración de este Sacramento, y es obvio, si hemos sido bautizados poco después del nacimiento. Pero yo he hecho esta pregunta dos o tres veces, aquí en la plaza: quién de ustedes conoce la fecha de su Bautismo, levante la mano. ¿Quién la sabe? ¿Eh, pocos, eh? Pocos. Pero es importante, es importante conocer cuál ha sido el día en el que yo he sido sumergido, puesto justamente en aquella corriente de salvación de Jesús. Y me permito darles un consejo. Pero, más que un consejo, una tarea para hoy. Hoy, en casa, busquen, pregunten la fecha del Bautismo y así sabrán cuál ha sido el día tan bello del Bautismo. ¿Lo harán? No noto entusiamo, ¿eh? ¿Lo harán? ¡Eh, sí! Porque es conocer una fecha feliz, aquella de nuestro Bautismo. El riesgo de no saberlo es perder la conciencia de lo que el Señor ha hecho en nosotros, del don que hemos recibido. Entonces llegamos a considerarlo sólo como un evento que ha ocurrido en el pasado - y ni siquiera por nuestra propia voluntad, sino por la de nuestros padres – por lo que ya no tiene ninguna incidencia sobre el presente. Debemos despertar la memoria de nuestro Bautismo: despertar la memoria del Bautismo. Estamos llamados a vivir nuestro Bautismo todos los días, como una realidad actual en nuestra existencia. Si conseguimos seguir a Jesús y a permanecer en la Iglesia, a pesar de nuestras limitaciones, nuestras fragilidades y nuestros pecados es precisamente por el Sacramento en el que nos hemos convertido en nuevas criaturas y hemos sido revestidos de Cristo. Es en virtud del Bautismo, en efecto, que, liberados del pecado original, estamos injertados en la relación de Jesús con Dios Padre; que somos portadores de una esperanza nueva, porque el Bautismo nos da esta esperanza nueva. La esperanza de ir por el camino de la salvación, toda la vida. Y a esta esperanza nada y nadie la puede apagar, porque la esperanza no defrauda. Acuérdense. Esto es verdad. La esperanza del Señor no defrauda nunca. Gracias al Bautismo somos capaces de perdonar y de amar también a quien nos ofende y nos hace mal; logramos reconocer en los últimos y en los pobres el rostro del Señor que nos visita y se hace cercano. Y esto, el Bautismo, nos ayuda a reconocer en el rostro de las personas necesitadas, en los que sufren, también de nuestro prójimo, el rostro de Jesús. Es gracias a esta fuerza del Bautismo.

3. Un último elemento importante: Les hago una pregunta. ¿Una persona puede bautizarse a sí misma? ¡No oigo! ¿Están seguros? No se puede bautizar. ¡Nadie puede bautizarse a sí mismo! ¡Ninguno! Podemos pedirlo, desearlo, pero siempre necesitamos a alguien que nos confiera este Sacramento en el nombre del Señor. El Bautismo es un don que se otorga en un contexto de interés e intercambio fraterno. Siempre, en la historia, una bautiza al otro y el otro al otro.. Es una cadena. Una cadena de gracia. Pero yo no me puedo bautizar a mí mismo. Se lo tengo que pedir a otro. Es un acto de fraternidad. Un acto de filiación a la Iglesia. En su celebración podemos reconocer los rasgos más genuinos de la Iglesia, que como una madre sigue generando nuevos hijos en Cristo, en la fecundidad del Espíritu Santo.

Entonces pidamos de corazón al Señor para que podamos experimentar cada vez más, en la vida cotidiana, la gracia que hemos recibido en el Bautismo. Que encontrándonos, nuestros hermanos puedan encontrar a verdaderos hijos de Dios, a verdaderos hermanos y hermanas de Jesucristo, a verdaderos miembros de la Iglesia.

¡Y no se olviden de la tarea de hoy! ¿Cuál era? Buscar, preguntar la fecha de mi Bautismo. Como sé la fecha de mi nacimiento, también tengo que conocer la fecha de mi Bautismo, porque es un día de fiesta. Gracias.

viernes, 27 de diciembre de 2013

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO (Sgda. Familia "A")

¿CUAL ES EL MODELO DE FAMILIA QUE QUEREMOS?
(Mt 2, 13-15.19-23)

Hace años. en Francia, se presentaba la Familia Ideal como la compuesta por hombre-mujer-niño-perro. Hoy están haciendo un esfuerzo publicitario enorme para convencer al televidente de cuán bella y reconfortante es la familia numerosa. La escasez de nacimientos obliga a esta publicidad.


La familia modelo es cambiante en este mundo. No podemos hablar de un modelo único e inalterable en la sociedad. Las causas y motivos por las que es así, son la parcialidad de nuestra mirada, los límites de nuestros proyectos, la soberbia en la que caemos y la injusticia social en que viven muchos personas y muchas familias.

Así nos dice mons. Arancedo, presidente de la CEA: Nuestra mirada contempla al Niño de Belén junto a su Madre y a la figura de San José. Seguimos en el clima de Navidad, el centro siempre es Jesucristo, pero la Iglesia nos muestra el camino que Dios ha elegido para darnos a su Hijo. El Niño nace en una familia. Dios, si cabe la expresión, tiende un puente hacia nosotros tomando piedras de nuestra orilla. Elige una mujer como madre y compromete la figura de un padre. Elige una familia y utiliza su simplicidad y belleza como lugar donde nace y crece su Hijo. Este hecho nos revela el designio de Dios que creó al hombre varón y mujer, y ha puesto en ellos el don del amor y la vida. Hoy se hace necesario valorar y acompañar la realidad de la familia como un bien de la humanidad. La familia no sólo pertenece al designio creador de Dios, es también el fundamento de la misma sociedad. Con razón decía Benedicto XVI: "que de la salud y calidad de las relaciones familiares depende la salud y calidad de las mismas relaciones sociales" (II° Encuentro Nacional de la Familia. Ecuador 2011).
 Hoy miremos a nuestra familia y pensemos en la Sagrada Familia de Jesús, José y María. Cada integrante tienen su lugar, su rol y juntos caminan por la vida, hasta que la muerte los separa.

Pensemos en el mandamiento que dice "honrar padre y madre" y nos preguntamos ¿cómo es visto y vivido por los hijos? 

Para finalizar les comparto un bello comentario del Evangelio: Los vínculos del amor, que deberían mantener unida a la familia natural, son vividos en el evangelio por la única familia sobrenatural, en la que el Niño es el Hijo de Dios. En este sentido, esta singular unión de Hombre, Mujer y Niño es la norma para el comportamiento cristiano de cualquier familia terrenal. Se describe ante todo la abnegación y los desvelos del Padre (e indirectamente también de la Madre) por el destino del Niño. Las instrucciones que José recibe del ángel del Señor tienen como único objetivo el bien del Niño. No se alude a las dificultades que estas instrucciones entrañan para José. Las órdenes son categóricas: «Levántate, coge al Niño y a su Madre (el Niño aparece en primer lugar) y huye a Egipto». El propio José ha de decidir cómo hay que cumplir tales órdenes: no importa que pierda su puesto de trabajo; tampoco se dice cómo pudo arreglárselas para ganar el pan de su familia en Egipto. Únicamente se alude, de nuevo por el bien del Niño, a la orden de regresar a Israel, con la indicación expresa de evitar el territorio de Arquelao, el cruel hijo de Herodes, y establecerse en Nazaret. El Padre está al servicio del Niño y de dos palabras proféticas de las que entonces no podía presentir nada: «No son los hijos quienes tienen que ganar para los padres, sino los padres para los hijos» (2 Co 12,14).

Venimos de una Familia y hacia Ella nos dirigimos. La sangre, raza y condición social no es el fundamento último y principal de la familia. 
La sociedad, las instituciones, profesiones y vocaciones o se construyen en la familia o de lo contrario serán palacios construidos en el aire.

JESÚS, JOSÉ Y MARÍA, INTERCEDAN POR NUESTRAS FAMILIAS. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

COMENTARIO A LAS LECTURAS DE NAVIDAD

LA NAVIDAD NO ES UN CUENTO
(Lecturas de la Misa de la Noche)

Es nochebuena, es Navidad. Alabemos, adoremos y glorifiquemos a Dios por tan gran misericordia y bondad. Qué alegría saber que Dios nos es elitista ni lejano a nosotros. Está tan cerca y unido a cada uno de nosotros al haberse hecho hombre en el vientre santísimo de María. Gracias María por el Sí que diste. Gracias José por haber aceptado la altísima misión de ser custodio de Jesús. Gracias pastores, los más pobres y obedientes al anuncio del ángel.
Nosotros y muchos en el mundo celebran este Nacimiento como único, irrepetibles e histórico. Y es que es algo jamás pensado por nadie, ni siquiera intuido.
«El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz: sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz»: Jesucristo. Desde que se hizo “Dios-con-nosotros”, no hay oscuridad que dure cien años; desde que “está-con-nosotros” donde abundó el pecado sobreabundó la gracia de Dios y el misterio del hombre sólo se esclarece a la luz del Verbo encarnado. Señor, «Tú has multiplicado (nuestra) la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia, como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín (…) Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado». Por eso esta noche es buena, feliz y gloriosa.
Jesús nace para que nosotros renazcamos a esa vida tan anhelada y querida, pero que tantas veces la perdemos entre las ocupaciones y desvelos en este mundo. Que el llamado que hace San Pablo a Tito tenga acogida en nuestras vidas: «Porque la gracia de Dios, que es fuente de salvación para todos los hombres, se ha manifestado. Ella nos enseña a rechazar la impiedad y las concupiscencias del mundo, para vivir en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús. Él se entregó por nosotros, a fin de librarnos de toda iniquidad, purificarnos y crear para sí un Pueblo elegido y lleno en la práctica del bien».
El Papa Francisco en “La Alegría del Evangelio” (n. 3) dice: Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque «nadie queda excluido de la alegría reportada por el Señor».
Seguramente que, en esta Navidad, vos y yo no estamos en una situación mejor que quienes hoy no han venido a esta celebración. Sea cual sea la situación en la que nos encontremos, renovemos ahora mismo el encuentro personal con Jesucristo; tomemos la decisión de dejarnos encontrar por Él y de intentarlo todos los días.
Navidad quiere decir Nacimiento y nacimiento es comenzar a existir en este mundo, al lado de nuestros padres, de nuestros hermanos y ayudados por ellos; todos somos hijos de María y de la Iglesia, amabas están a nuestro lado no para hacernos la vida más difícil sino para ayudarnos en los momentos difíciles; nuestros hermanos son todos los que estuvieron ayer y no lo están; son nuestros hermanos los que están hoy celebrando con nosotros y estarán mañana trabajando, dialogando y luchando con nosotros por una sociedad mejor. El Hijo de Dios se hace Hermano nuestro para que renazcamos a una fraternidad sin fronteras.

Entonces, queridos hermanos, “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por Él”. María, José y los Pastores contemplaron esta gloria en la tierra y por eso se llenaron de Paz. Nosotros estamos celebrando y queremos contemplar esta paz, llenarnos de ella y compartirla a los demás. Que esta Nochebuena, se repita cada noche en los años que Dios nos conceda y que ésta Luz brille todos los días de nuestra vida. 
Pbro. José Casimiro Torres

miércoles, 18 de diciembre de 2013

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO (4° ADV "A")

COMO MARÍA Y JOSÉ, NOS PREPAREMOS PARA EL NACIMIENTO
(Mt 1, 18-24)


En María se cumple como ha dicho Mateo en el evangelio, la profecía de Isaías, una virgen que da a luz un hijo, que es el Dios-con-nosotros. María es la nueva Eva: en el prefacio (el IV) glorificaremos a Dios "por el misterio de la Virgen Madre. Porque si del antiguo adversario nos vino la ruina, en el seno virginal de María, la hija de Sión, ha brotado para todo el género humano la salvación y la paz. La gracia que Eva nos arrebató nos ha sido devuelta en María..." El recuerdo de María es muy oportuno para que terminemos bien el Adviento y celebremos con fe y profundidad la Navidad. En esta fiesta, en unión con todas las comunidades cristianas del mundo, miramos a la Madre del Señor, la Virgen María, nos gozamos con ella y aprendemos de ella a acoger al Salvador con fe y con amor, abriendo nuestra existencia a su gracia.

Al lado de la Virgen está también José, su esposo. Un joven humilde, trabajador de pueblo, que nos da un ejemplo de actitud abierta hacia Dios y sus planes. Él no entiende del todo el papel que Dios le asigna en la venida del Mesías. El evangelio nos ha contado sus dudas: no porque sospeche nada de María, o porque ignore lo que en ella ha pasado.

Precisamente porque José ya conoce el misterio sucedido y sabe que el hijo que va a tener María es obra de Dios, por eso, en su humildad, no quiere usurpar para sí una paternidad que ya sabe que es del Espíritu y se quiere retirar: no comprende que él pueda caber en los planes de Dios. Es el ángel el que le asegura que sí cabe: va a ser esposo de María y por eso va a hacer que el Mesías venga según la dinastía de David. José acepta los planes de Dios. Como tantos otros en la Historia, que se encuentran desconcertados, pero se fían de Dios. José acepta lo que se le encomienda y vive la Navidad desde una ejemplar actitud de creyente.

Junto con María, también José es un modelo para todos nosotros, abierto a la Palabra de Dios, obediente desde su vida de cada día a la misión que Dios le ha confiado. También de él podemos decir como de su esposa: "feliz tú porque has creído".

En la Navidad celebramos un acontecimiento siempre nuevo: Dios que se hace Dios-con-nosotros, Dios-Salvador. El recuerdo de María y de José nos ayudará a que esta fiesta no sea vacía, una Navidad sin Jesús. Sino una Navidad en la que gozosamente celebramos que Dios se ha hecho de nuestra familia, que ilumina toda nuestra existencia, y que nos pide una acogida de fe y de amor.

J. ALDAZABAL
MISA DOMINICAL 1989/24

sábado, 14 de diciembre de 2013

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO (3° Adviento "A")

LA DUDA NOS PUEDE AYUDAR A CREER
(Mt 11, 2-11)



Juan envía a preguntar a Jesús si es Él el que ha de venir o hay que esperar a otro. Él está encarcelado. La duda lo asalta, pero no es una duda que lo desanima y lleva a flaquear en su misión. 
La duda, es una oportunidad para crecer y fortalecernos.

Juan no se queda inmóvil sino que envía a sus discípulos a preguntarle directamente al Señor. La docilidad y disponibilidad de cada uno de ellos le permite a Juan salir de la duda.
El animarnos a preguntar y no quedarnos con la pregunta ayuda a que la duda sea evacuada. También nos ayuda grandemente, el que contemos con colaboradores disponibles a ayudarnos ante la duda. 

Ahora, prestemos atención a la respuesta que da Jesús. No es una respuesta que lo haga sobresalir y ponerse en primer lugar. La respuesta son las obras, los signos del Reino del Cielo; el "hacer nuevas todas las cosas".
Evacuar la duda, no necesariamente debe ser que me respondan lo que quiero que me respondan. Suele suceder que las respuestas a nuestras dudas son indirectas, y como aquellas ayudas que, con el tiempo, logramos asimilar o comprender. Lo importante es no pretender una claridad de manera que ya no haya lugar a la fe; aquello que dice la Palabra divina: "la fe es la certeza de lo que no se ve".

Juan Bautista viene a ser en este tiempo de adviento un personaje que nos anima a disminuir para que Jesús crezca,; el modelo a seguir para que el Reino de Dios se desarrolle en cada uno de nosotros y en nuestro ambiente. 
Meditemos en las palabras que Jesús testimonia de Juan. 
Sólo cuando damos hacemos lugar a Jesús, la obra de salvación se desarrolla más y mejor en nosotros.

Aprovechemos estas dos últimas semanas de Adviento. La Navidad está a nuestras puertas y sólo si la duda se abre a la fe el Señor y Salvador crece en nuestra vida y  familia.


jueves, 28 de noviembre de 2013

PROGRAMA NOVENA Y PATRONAL ANGASTACO 2013



PROGRAMA RELIGIOSO

(Todos los días Misión y Adoración Eucarística, Rosario y Confesiones)

W Viernes 29 de noviembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 19,30: Procesión y entronización de Nuestra Santísima Patrona. Salida desde la Capilla.
Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Familias de Sector Nº 1 – Misioneros del Rosario. Comunidades de El Carmen y la Cabaña.

* Bazar (Misioneros del Rosario).

W Sábado 30 de noviembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Cáritas – Familias de Sectores N° 2 y 3 – Hospital – Flecha Bus. Comunidades de La Arcadia y La Angostura.

* Bazar (Cáritas).

W Domingo 01 de diciembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Familias de Sector N° 4 – Centro de Jubilados – Destacamento Policial y Cuerpo Infantil de Policía de Angastaco. Coordinadores de sectores.

* Bazar (Policía).
W Lunes 02 de diciembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Familias de Sector N° 5 – Catequistas – Clubes Deportivos. Comunidad de Pucará.

* Bazar (Clubes deportivos)

W Martes 03 de diciembre
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Familias de Sector Nº 6 –F.M. Angastaco – F.M. Municipal. Comunidades de Las Viñas y Santa Rosa.

* Bazar (Escuela).

W Miércoles 04 de diciembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Familias de Sector N° 7 – Comerciantes – Fortines de Gauchos. Comunidades de Río Grande y Los Cardones. Bendición de Diplomas y Medallas de Egresados, 8ª Promoción.

* Bazar (Colegio).

W Jueves 05 de diciembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Escuela “Jorge Newbery”. Familias de Sector Nº 8 –Adoradores– Artesanos. Comunidades de Tres Pozos y El Caño.

* Bazar (Sector N° 8).

W Viernes 06 de diciembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Adoración Eucarística y Rosario meditado.
Hs. 20,30: Santa Misa y Novena con la participación de: Familias de Sector Nº 9 – Monaguillos – Agricultores – Asociación Aguada del Alto. Comunidades de El Arremo y Pampa Llana.
* Se administrará el Sacramento de la Unción a Enfermos y Ancianos.

* Bazar (Sector N° 9).

Hs. 21,30: Serenata en Honor a la Morenita del Valle.

W Sábado 07 de diciembre.
Hs. 06: Rosario en los sectores.

Hs. 20: Santa Misa DE PRIMERAS COMUNIONES y Novena con la participación de: Colegio Secundario N° 5.160, 8ª Promoción. Familias de Sector N° 10 – Coro – Peregrinos - Municipalidad y Concejo Deliberante de Angastaco – Registro Civil – EDESA – Telecabina.

* Bazar (Municipalidad).

Hs. 21: Cursillos Pre-Bautismal, Inscripciones y Bautismos.

DOMINGO 08 DE DICIEMBRE

Hs. 06: Procesión de “Anditas” de todos los Sectores hacia la Capilla.
Hs. 07: Salva de Bombas.
Hs. 8,30: Chocolate ofrecido por la Municipalidad.
Hs. 9,30: Concentración de Autoridades. Izamiento del Pabellón Nacional y Provincial. Entonación del Himno Nacional.

Hs. 10: Solemne Misa Patronal en la Plaza principal.
Hs. 11: Procesión con la Imagen de Nuestra Madre, la Virgen del Valle, acompañada por los Misachicos.
Hs. 12: Desfile de Sectores y Peregrinos – Instituciones Educativas – Policía Infantil – Vehículos municipales – Fortines de Gauchos.
Hs. 13: Almuerzo para Autoridades e Invitados especiales – Escuelas – Fortines – Peregrinos.
Hs. 16: Destrezas gauchas.

Baile popular.

sábado, 23 de noviembre de 2013

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO (CRISTO REY, 34 TO "C")

¡JESUCRISTO, SEÑOR DE LA HISTORIA, TE NECESITAMOS; REINA SEÑOR EN NUESTRA VIDA!
(Lc 23, 35-43)



«Reconocer la realeza de Jesús es un gesto tanto menos fácil cuanto que Jesús se presenta como un hombre humillado, abatido, crucificado y muerto. ¿Es posible que los hombres confiesen que el que así fue tratado es el más capaz de llevarles a la felicidad, a la vida...? El evangelio de este domingo muestra las diversas reacciones que provocan la vista de Jesús crucificado y la confrontación de esa escena trágica con la pretensión de Jesús de ser el rey de los judíos».
(LOUIS MONLOUBOU)

Jesucristo es nuestro Rey. Es un Rey que poco se parece a los reyes y reinas que conocemos o que nos contaron. Las lecturas de hoy nos hablan de un Rey que es “Pastor” y “Jefe” (1ª Lectura); de Aquel que “es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura”;  de un Rey por quien “fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades”; de un Rey que “todo fue creado por él y para él” (2ª Lectura). Y, lo más paradójico es que fue crucificado delante de su pueblo, mientras se le burlaban y que nada hizo para librarse.

Para reconocer a Jesucristo como nuestro Pastor y Jefe, nos metamos en los personajes del Evangelio de hoy. Esto nos dice una reflexión sobre el Evangelio para hoy que encontré y te comparto.

Aquí están todas las reacciones de todos los hombres de todos los tiempos. Aquí está también la nuestra. Debiéramos saber descubrirla:

1ª. «Estaba el pueblo mirando». El pueblo presencia la escena probablemente esperando a ver en qué quedaba todo aquello.
La gente siempre lo reduce todo a espectáculo. Y así elude todo compromiso. Nunca quiere pensar ni decidirse. O mejor dicho: se decide siempre por lo que dicen y hacen los demás, sin tener nunca una opinión propia. ¿Dónde vas, Vicente?... «Hosanna al Hijo de David». «¡Crucifícale!».

2ª. La autoridades hacen sarcásticos comentarios sobre Jesús: «A otros ha salvado, que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios». Hay que reconocer que saben «poner el dedo en la llaga»; que lo que dicen está lleno de lógica; y precisamente por eso, porque están convencidos de que Dios tiene que ser como su lógica les dicta, son incapaces de reconocer a Dios tal y como él se presenta.

3ª. Los soldados romanos, encargados de la ejecución, se burlan de aquel hombre que moría bajo el título de «Rey de los judíos». Ellos sirven a un rey de este mundo y por tanto saben estupendamente bien lo que era un rey. Pensar que aquel hombre fuese rey era un disparate descomunal en el que ellos, lógicamente, no iban a caer.
¿Quiénes son los soldados romanos de hoy? Aquel que está convencido de que una ideología humana es realmente salvadora y se entrega a ella con alma y vida. Es el militante de un partido al que entrega su conciencia.

4ª. «Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros. Representa a todos aquellos que condicionan la aceptación de Jesús a la solución de su problema. Familiares de enfermos... personas en circunstancias desgraciadas...

5ª. Sólo la última intervención es favorable a Jesús. Uno de los ajusticiados hace justicia al ajusticiado Jesús y descubre quién es. Cuatro contra uno. Un balance desalentador para el único verdadero Reino. «Pero el otro lo increpaba: -¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada».


Nada atrayentes son los personajes. Ninguno que nos invite a unirnos a ellos. No obstante, somos cada uno de ellos. Que pensemos, meditemos y contemplemos este Evangelio para que Jesucristo reine en nuestros corazones, familias, pueblos y naciones.
Pbro. José Casimiro Torres.