PARROQUIA DE COLALAO DEL VALLE

PARROQUIA DE COLALAO DEL VALLE
Casa y Templo parroquial Ntra. Sra. del Rosario

sábado, 9 de abril de 2016

LECTIO DIVINA CON EL EVANGELIO DEL DOMINGO III DE PASCUA, CICLO “C”

Jn 21, 1-19



Hagamos juntos esta oración, invocando la ayuda al Espíritu Santo, para que esto que nos proponemos, llegue a ser semilla de nueva evangelización en nuestras vidas.

Haz, Señor, que aprendamos a escucharte siempre con todo nuestro ser; que, a imitación de María, guardemos tus palabras para meditarlas en nuestro corazón como buenos discípulos y seguidores tuyos. Concédenos que, llenos de ti, acertemos a comunicar a nuestros hermanos lo que hemos visto y oído. Sólo así seremos testigos de tu Reino y viviremos con fidelidad la vocación a la que tú nos llamas cada día. Amén… amén… amén.

Proclamemos el Evangelio para este domingo: S. Jn 21, 1-19.

Jesús resucitado se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Ellos le respondieron: “Vamos también nosotros”. Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada. Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él. Jesús les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo para comer?”. Ellos respondieron: “No”. Él les dijo: “Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán”. Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla. El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: “¡Es el Señor!”. Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla. Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: “Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar”. Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: “Vengan a comer”. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: “¿Quién eres?”, porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos. Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?”. Él le respondió: “Sí, Señor, Tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”. Le preguntó por tercera vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: “Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas. Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”. De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”. Palabra del Señor.

¿Qué dice el texto? Le comparto unas preguntas y consideraciones sobre el texto de la página de lectionautas.com[1]

Algunas preguntas para una lectura atenta ¿Quiénes estaban junto al Lago de Tiberias? ¿Quién reconoció a Jesús? Diciendo: “¡Es el Señor!”? ¿Qué hizo Pedro? ¿Qué no se atrevían a preguntar los discípulos? ¿Cuál fue la pregunta que Jesús le hizo a Simón Pedro tres veces? ¿Qué le pidió Jesús a Pedro tres veces? ¿Con qué expresión termina Jesús el pasaje del evangelio de este domingo? Pbro. Daniel Kerber2 Algunas pistas para comprender el texto: Después del encuentro del resucitado con los discípulos en Jerusalén, ahora la narración nos ubica en torno al mar de Galilea, la patria de los discípulos. Allí Jesús vuelve a encontrar a sus amigos. Podríamos ver dos partes en el texto: el encuentro con el resucitado junto con la pesca milagrosa (vv. 1-14), y el diálogo de Jesús con Simón Pedro (vv. 15-19).
La escena se ubica en las orillas del lago de Tiberias, que es el lugar de origen de muchos de los discípulos, allí van a pescar, como era su costumbre. Jesús se presenta a la orilla del lago, pero no lo reconocen. Al resucitado no se lo reconoce solo por los rasgos físicos. Los textos bíblicos nos dan a entender que la presencia del Resucitado no es evidente, no se impone, requiere una aceptación por parte de quien la recibe. Después de la pesca milagrosa, el discípulo amado, le dice a Pedro: “¡Es el Señor!” (v. 7), parece que el saberse amado por el Señor facilita el reconocer su presencia en las actividades de cada día; y en su impulsividad, Pedro se arroja al lago y nada hasta la orilla. Allí Jesús les tiene comida preparada y les invita a servirse. El evangelio había comenzado preguntando a Juan Bautista pensando que era el Mesías: “tú ¿quién eres?” (1,19). Ahora, se dice que “Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían que era el Señor” (v. 12). El que hace el itinerario propuesto por el evangelista, comenzando con la pregunta “¿quién es el mesías?”, termina sin necesidad de preguntar, porque “sabían que era el Señor”. En la última parte, está el diálogo de Jesús con Simón Pedro, a quien pregunta tres veces por su amor (vv. 15-18). La triple repetición muy probablemente hace alusión a la triple negación de Pedro (ver 13,38). Jesús sabe del amor de Pedro y desde ese amor quiere sanar la herida provocada por sus negaciones. Por otra parte el maestro le pregunta a Pedro por su amor hacia Jesús mismo: “¿me amas?”, “¿me quieres?” pero en cada una de las respuestas, Jesús indica a Pedro no una actitud hacia Jesús, sino hacia los suyos, sus discípulos: “cuida de mis corderos”, “cuida de mis ovejas” (vv. 15.16.17). El amor concreto a Jesús, Pedro lo expresará en el cuidado de las ovejas que siguen siendo siempre de Jesús “mis ovejas”. Jesús no puede separarse de aquellos por quienes entregó su vida y por eso, amarlo a él lleva necesariamente a amar a quienes él ama.

¿Qué me dice el Evangelio de hoy?

Este domingo la liturgia nos presenta un nuevo encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos. Él continúa mostrando su ternura y misericordia: les indica dónde pescar, les alista el fuego y les ofrece el desayuno, etc. Hoy, aún el Señor está pendiente de regalarnos sus cuidados, está en medio de nuestra familia y nos muestra su ternura a través de quienes nos rodean. Jesús, con la fuerza de la Resurrección, seguirá eternamente pendiente de nosotros, sus discípulos, sanando nuestras infidelidades, restaurando el daño hecho, y sobre todo invitándonos volver a empezar con una sola palabra: ¡Sígueme! El Papa Francisco nos ofrece la siguiente reflexión del Evangelio: “Pedro recobró su confianza cuando Jesús le dijo por tres veces: «Apacienta mis ovejas» (Jn 21,15.16.17). Y, al mismo tiempo él, Simón, confesó por tres veces su amor por Jesús, reparando así su triple negación durante la pasión. Pedro siente todavía dentro de sí el resquemor de la herida de aquella decepción causada a su Señor en la noche de la traición. Ahora que él pregunta: «¿Me amas?», Pedro no confía en sí mismo y en sus propias fuerzas, sino en Jesús y en su divina misericordia: «Señor, tú conoces todo; tú sabes que te quiero» (Jn 21,17). Y aquí desaparece el miedo, la inseguridad, la pusilanimidad. Pedro ha experimentado que la fidelidad de Dios es más grande que nuestras infidelidades y más fuerte que nuestras negaciones. Se da cuenta de que la fidelidad del Señor aparta nuestros temores y supera toda imaginación humana. También hoy, a nosotros, Jesús nos pregunta: « ¿Me amas?». Lo hace precisamente porque conoce nuestros miedos y fatigas. Pedro nos muestra el camino: fiarse de él, que «sabe todo» de nosotros, no confiando en nuestra capacidad de serle fieles a él, sino en su fidelidad inquebrantable. Jesús nunca nos abandona, porque no puede negarse a sí mismo (cf. 2 Tm 2,13). Es fiel. La fidelidad que Dios nos confirma incesantemente, es la fuente de nuestra confianza y nuestra paz, más allá de nuestros méritos. La fidelidad del Señor para con nosotros mantiene encendido nuestro deseo de servirle y de servir a los hermanos en la caridad.”
Sigamos nuestra meditación con estas preguntas: ¿Cuál sería mi respuesta si Jesús me preguntara hoy: “me amas”? ¿Reconozco la presencia de Jesús Resucitado en mi vida? ¿En las personas que me rodean? ¿En los momentos bellos de cada día? ¿En las dificultades y fracasos? ¿Cómo puedo seguir a Jesús después de haberle sido infiel? ¿Jesús puede sanar mi pecado y puede volver a confiar en mí?

¿Qué le decimos a Jesús? ¿Qué respuesta damos a la Palabra del Señor en este domingo?

Para ir cerrando este comentario y oración con el Evangelio de este domingo 3° de Pascua del ciclo C, te invito a que hagamos esta oración:

Manifiéstate de nuevo, Señor. También nosotros, como tus discípulos, deseamos ir contigo y desafiar la noche oscura. Sin ti no podemos hacer nada; nuestra red sigue estando vacía y no sirve de nada el esfuerzo de echarla al mar. Pero a tu palabra queremos repetir una vez más este gesto, pues tú nos quieres llevar más allá de nuestra lógica mezquina, que se detiene a calcular los riesgos de las pérdidas y las posibilidades de ganancia.

Cuando tocamos el fondo de nuestra miseria, tú nos haces experimentar el poder de tu fuerza de Resucitado. Nosotros creemos que eres el Señor. Sin embargo, en medio de nuestra pobreza, que tú conoces tan bien, haz que al alba de cada nuevo día renovemos el deseo de seguirte, repitiendo humildemente: “Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te amo”.

Jesús Resucitado, que vienes a nuestro encuentro, te pido por los hermanos enfermos, abandonados y que viven en condiciones extremas. Te pido por los niños y jóvenes. Por los ancianos y los matrimonios. Ayúdanos a cuidar de todos nuestros hermanos y hermanas por amor. Aliméntanos siempre con el Pan de tu Palabra y tu Amor sin medida. Amén, amén, amén.

Durante esta semana de pascua, sentirás la alegría de saber que Jesús está en medio de tu familia. Dale gracias antes de cada comida y reconoce su presencia. Gracias, amigo y amiga por este momento compartido. Ojalá el próximo domingo nos demos una vez más este tiempo para orar, reflexionar y comentar con el Evangelio del Domingo. Te saludo con afecto y recuerdo en la oración. Hasta otro momento y Dios nos bendiga.

jueves, 7 de abril de 2016

NOTICIAS DIOCESANAS Y DE INTERÉS GENERAL del 2 al 10 de abril

Colecta Solidaria por el Congreso Eucarístico (Prelatura de Cafayate): El pasado 2 y 3 de abril se realizó en todas las parroquias y capillas de nuestra Iglesia particular, la colecta solidaria en para la organización del Undécimo Congreso Eucarístico Nacional, Tucumán 2016. Por estos días los párrocos están haciendo llegar dicha colaboración al obispo para que éste las derive íntegramente a la Comisión Organizadora de este Congreso Nacional.

Se llevó a cabo el primero de tres Encuentros  entre Sacerdotes, Religiosas y Religiosos de la Prelatura (Las Mojarras-Santa María, Catamarca): El martes 5 de abril, por invitación del obispo, los sacerdotes, religiosas y religiosos de nuestra Iglesia local, se reunieron en la Casa de los hermanos de la Sagrada Familia, cito en Las Mojarras, teniendo como tema central “La reforma de los procesos canónicos para la nulidad matrimonial”. En esta ocasión el presbítero Luis López, delegado diocesano para los procesos canónicos matrimoniales, abordó el tema mencionado, juntamente con los criterios fundamentales que han guiado al Papa Francisco a la obra de reforma. En un segundo momento, mons. José Demetrio abordó el tema de la Catequesis familiar en cada parroquia y capillas. Hizo un apremiante llamamiento a los párroco, vicarios y a todos los religiosos a asumir la catequesis familiar como una opción para la iniciación cristiana en la fe. A este respecto, los presentes comentaros sus experiencias, logros y dificultades, en sus comunidades. Las próximas reuniones serán el 3 de junio en Cafayate y el 20 de septiembre en Molinos.

La parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cafayate celebró los 85 años de la Acción Católica Argentina (Cafayate, Salta): En una celebración eucarística realizada en la Iglesia Catedral, varios miembros de la Acción Católica de Cafayate, se unieron a los festejos por los 85 años de esta institución en Argentina.
Así se expresaba “Nacho” Tiberi: «Feliz cumpleaños Acción Católica Argentina!!! Felices 85 Años!!! Institución que me dio todo! donde tuve la oportunidad de conocer y amar a Jesús y su Iglesia. Familia que he elegido para transitar mi vida. Espacio donde comparto la fe con maravillosos hermanos en Cristo desde los Aspirantes, pasando por Jóvenes, hasta los adultos. Agradezco infinitamente a Dios que me llamó hace 11 años a esta vocación laical. A pesar de las muchas miserias que tengo q mejorar en mi vida, sin acción Católica, hoy no estaría de pie. Cómo no amarte! Gracias Cristo Rey! Gracias Acción Católica! Gracias amada familia!!! Alabado sea Jesucristo!!! Dios nos bendiga!!!
El 5 de abril la Acción Católica Argentina cumplió 85 años de vida. Aquel domingo de Pascua, de 1931, fue la fecha elegida por el Episcopado Argentino para dar su Carta Pastoral Colectiva promulgando los estatutos de la ACA y declarando oficialmente su inicio.
En 2015, bajo el lema “¡VAYAN! Acción Católica: Pasión por Jesús, pasión por nuestro pueblo”, realizó su 28º Asamblea Federal en la ciudad de Bahía Blanca, que congregó a unos 8.000 miembros provenientes de todo el país.
La Celebración Eucarística del 16 de abril, será junto a los presidentes diocesanos del país que están participando de la habitual asamblea nacional, miembros y amigos de la Acción Católica “y a todos los hermanos que quieran acompañarnos”, invitó el titular del Consejo Nacional, Rafael Corso.


Informaciones e invitaciones varias en la parroquia de la Candelaria (Santa María, Catamarca): Se está repartiendo en la parroquia de Santa María un folleto para realizar un recorrido desde los umbrales del templo parroquial hasta su altar central; se trata de una ayuda para realizar “el camino de la misericordia” y así recibir los beneficios espirituales en el Jubileo extraordinario de la misericordia. Se expresa en el folleto que “este camino te ayudará a encontrarte con vos mismo, con tu hermano y con Dios en este año santo de la Misericordia”. La peregrinación o recorrido espiritual se hace por la pila de agua bendita, el sagrario, las imágenes de la Virgen de la Candelaria y de Cristo crucificado; desde allí se vuelve a la entrada del templo donde dos grandes santos agustinos como son Santa Rita y San Agustín, iluminan el camino de la misericordia; finalmente en acción de gracias, se cierra este recorrido ante el altar mayor.

Referido a la participación de los parroquianos en el Congreso Eucarístico Nacional en Tucumán, se invita a los interesados a llegarse a la secretaria parroquial para mayor información y/o inscripción.
La catequesis familiar en esta parroquia comenzó con un retiro espiritual en el Colegio San Agustín este pasado 2 de abril para padres de precomunión y comunión. Este sábado 9 de abril se hará para los padres de preconfirmación y confirmación.
Se invita a jóvenes de entre 15 y 25 años a participar del Retiro espiritual de fuego en la Casa de “La Soledad”, este fin de semana. Inscripciones en la secretaría parroquial.

Celebraciones de Ácies en Cafayate, San Carlos, Amaicha y Colalao del Valle: La institución de la Legión de María en la Prelatura de Cafayate, llevará a cabo la Fiesta del Ácies. En Cafayate, San Carlos y Amaicha del Valle tendrá lugar este sábado 9 de abril y en la parroquia de Colalao del Valle, será el domingo 10 del corriente mes. Se invita a todos sus miembros, activos y auxiliares a esta importante celebración.
¿Qué es la celebración del Ácies? Esta voz latina designa con propiedad la ceremonia en que se reúnen los legionarios de María para renovar su homenaje a la Reina de la Legión, y para recibir de Ella fuerza y bendición para otro año más de lucha contra las fuerzas del mal.

Fiestas patronales en honor a la Virgen del Valle (Prelatura de Cafayate): El segundo sábado de Pascua se celebra a Nuestra Señora del Valle. En nuestra Iglesia local, según Senderos del mes de abril, se celebran fiestas patronales en los siguiente lugares: El sábado en El Pichao (a 8 kilómetros de Colalao del Valle) a hs 10,30; en Famabalasto (San José, Catamarca) a hs 11; en El Sauzal (Amaicha del Valle) a hs 11 y para el domingo se celebrá esta misma fiesta patronal en El Recreo (Santa María, Catamarca) a hs 17 y en Molinos a hs 11 en su plaza principal. 

sábado, 2 de abril de 2016

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO II DE PASCUA, CICLO “C”


Jn 20, 19-31
Hagamos juntos esta oración, invocando la ayuda al Espíritu Santo, para que esto que nos proponemos, llegue a ser semilla de nueva evangelización en nuestras vidas.

Espíritu Santo, visítame con tu Presencia densa y ligera, sacúdeme con tu azote semejante a una caricia, atráeme, con el imán de tu Amor, hacia la puerta estrecha por donde se entra al Reino inmenso e inefable del Amor de nuestro Padre Dios. Haz espacio en mí, para que resuene, como un eco, en el paisaje de mi cuerpo y de mi alma, la Palabra de Jesús, la única Palabra con poder de salvar. Visítame, Señor y Dador de Vida, para que pueda ser yo cauce de tu Vida en abundancia. Amén… amén… amén.

Proclamemos el Evangelio para este domingo: S. Jn 20, 19-31.

Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”. Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a Mí, Yo también los envío a ustedes”. Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: “Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan”. Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: “¡Hemos visto al Señor!”. Él les respondió: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré”. Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”. Luego dijo a Tomás: “Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe”. Tomás respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús le dijo: “Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”. Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.
Palabra del Señor…

¿Qué dice el texto? Le comparto un resumen que hice del comentario del padre Pedro Donoso [1]

Los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Suponemos que los once apóstoles están juntos, sin embargo también se puede presumir que posiblemente hubiese con ellos otras personas, pero estas no se citan. Los sucesos de aquellos días, siendo ellos los discípulos del Crucificado, les tenían temerosos. Esa es la razón por la cual se ocultaban y permanecían a puertas cerradas. Temía la intromisión inesperada de sus enemigos
Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”. Con ello les dispensó lo que ésta llevaba adjunto (cf. Lc 24:36-43). San Juan omite lo que dice en evangelio de Lucas, sobre que no se turben ni duden de su presencia. Aquí, al punto, como garantía, les muestra “las manos,” que con sus cicatrices les hacían ver que eran las manos días antes perforadas por los clavos, y “el costado,” abierto por la lanza; en ambas heridas, mostradas como títulos e insignias de triunfo, tal así que Tomás podría poner sus dedos.
Jesús, entonces, le anuncia a los apóstoles que ellos van a ser sus “enviados,” como Él lo es del Padre. Es un tema constante en los evangelios. Ellos son los “apóstoles” (Mt 28:19; Jn 17:18, etc.). Jesucristo tiene todo poder en cielos y tierra y los “envía” ahora con una misión concreta. Los apóstoles son sus enviados con el poder de perdonar los pecados.
Al decir esto, “sopló” sobre ellos. Es símbolo con el que se comunica la vida que Dios concede (Gen 2:7; Ez 37:9-14; Sab 15:11). Por la penitencia, Dios va a comunicar su perdón, que es el dar a los hombres el “ser hijos de Dios” (Jn 1:12): el poder de perdonar, que es dar vida divina.
Aquí el regalo del Espíritu Santo a los apóstoles tiene una misión de “perdón.” Los apóstoles se encuentran en adelante investidos del poder de perdonar los pecados.
En esta aparición del Señor a los apóstoles no estaba el apóstol Tomás, de sobrenombre el mellizo. Si aparece, por una parte, el hombre de corazón y de arranque que relata san Juan 11:16. En el capítulo 14:5 san Juan lo muestra un tanto escéptico. Entonces se diría que es lo que va a reflejarse aquí. No solamente no creyó en la resurrección del Señor por el testimonio de los otros diez apóstoles, y no sólo exigió para ello el verle él mismo, sino el comprobarlo. Es así como el necesitaba ver las llagas de los clavos en las manos del Señor, y aún más, meter su dedo en ellas, lo mismo que su mano en la llaga del costado de Cristo, la que había sido abierta por el golpe de lanza del centurión. Entonces, sólo a este precio creerá.
Pero a los ocho días se realizó otra vez la visita del Señor. Estaban los apóstoles juntos, probablemente en el mismo lugar, y Tomás con ellos. Y vino el Señor otra vez, cerradas las puertas. San Juan relata esta escena muy sobriamente. Y después de desearles la paz "¡La paz esté con ustedes!", se dirigió a Tomás y le dijo: “Trae aquí tu dedo”: aquí están mis manos y le mandó que cumpliese en su cuerpo la experiencia que él exigía diciéndole: Acerca tu mano, métela en mi costado. En adelante, no seas incrédulo, sino hombre de fe.
Tomas exclamo: ¡Señor mío y Dios mío! Esta exclamación encierra una riqueza teológica grandiosa y hermosísima. Esta es un reconocimiento de Cristo, es un afirmación de quién es El.
Tomás fue reprochado, no porque el ver para creer sea malo, sino por haber rechazado el testimonio de los otros apóstoles que vieron. Para creer hay que verlo directamente, como los apóstoles, o indirectamente, como nosotros, que nos apoyamos en el ver y en la predicación solemne y pública de los apóstoles.
Dice el Señor: ¡Felices los que creen sin haber visto!  Es la bienaventuranza de Cristo a los fieles futuros, que aceptan, por tradición ininterrumpida, la fe de los que fueron elegidos por Dios para ser testigos oficiales de su resurrección y para transmitirla a los demás.


¿Qué me dice el Evangelio de hoy? 

Asustados y atemorizados, muchas veces testimoniamos la fe en Jesús, muerto y resucitado. Encerrados, escondidos y cómodos en nuestras casas vivimos la fe. Nos cuesta salir y testimoniar a otros que Jesús está vivo en medio de nosotros y que camina a nuestro lado. Nos preguntemos:

¿Tenemos fe en Jesús? Los discípulos de Jesús permanecían escondidos. Nosotros quizás estamos en un estado similar. Quizás leemos la Biblia, vamos a misa dominicalmente, e incluso hacemos algunas obras de caridad, pero no nos preocupamos de conocer más nuestra fe, sobre todo para saber dar razones de nuestra fe cuando es criticada o puesta en el banquillo del acusado. Quizás pensemos en la paz como ausencia de conflictos de cualquier tipo, y de preocupaciones. La paz cristiana no se opone a tales conceptos, pero también consiste en la tranquilidad de vivir cumpliendo la voluntad de Dios. Amigo y amiga, acojamos la paz del Señor. Sintámonos tranquilos aunque vivamos situaciones dolorosas, porque, Jesús nos ha dado su paz y así podrás responder a la pregunta de si tienes fe en Jesús. 

¿Nos alegramos de creer en Jesús resucitado? Muchas de las crisis de fe que vivimos hoy, están causada por el hecho de confundir la realidad con los sentimientos. Vivimos en la civilización del sentimentalismo. Amamos a nuestros familiares y amigos, no porque consideramos que ello sea un deber para con quienes nos aman, sino porque lo sentimos. Esta mentalidad puede atraernos desengaños y sufrimientos. De la misma manera que creemos que no experimentamos el amor a nuestros familiares con la misma intensidad cuando los abrazamos después de pasar tiempo sin verlos que cuando discutimos con ellos y nos enfadamos, sentimos que la intensidad de nuestra fe en Dios no es la misma cuando terminamos de vivir unas emotivas celebraciones (en Pascua, Navidad, Retiros espirituales y/o patronales), que cuando tenemos un grave problema que resolver, el cual nos produce una gran preocupación. Los discípulos de Jesús se llenaron de alegría cuando el Señor resucitó. ¿No son suficientes las pruebas del poder del Señor que vemos en el mundo y en nuestra vida para creer en la Resurrección de Cristo? Jesús forma parte de nuestra vida, lo vemos reflejado en nuestros prójimos, y lo recibimos en la Eucaristía. El Cuerpo de Jesús Resucitado no está sometido a las limitaciones que nos caracterizan a nosotros… Él está en todas partes.

¿Cómo servimos a Dios? Jesús nos da su paz y nos envía a evangelizar y a beneficiar a la humanidad. El Papa Francisco nos dijo al iniciar su ministerio petrino que el verdadero poder es servicio. La autoridad cristiana no es la lucha sin tregua de quienes desean ser poderosos para conseguir ver realizada su aspiración. La autoridad cristiana proviene de Dios, y por ello debe estar encaminada, a predicar el Evangelio, y a servir a quienes necesiten nuestros dones, espirituales, y, materiales. 

¿Qué le decimos a Jesús? ¿Qué respuesta damos a la Palabra del Señor en este domingo?

Para ir cerrando este comentario y oración con el Evangelio de este domingo 2° de Pascua del ciclo C, te invito a que hagamos esta oración:


Ven, quédate con nosotros, Señor, y aunque encuentres cerrada la puerta de nuestro corazón por temor o por cobardía, entra igualmente. Tu saludo de paz es bálsamo que hace desaparecer nuestros miedos; es don que abre el camino a nuevos horizontes. Dilata los angostos espacios de nuestro corazón. Refuerza nuestra frágil esperanza y danos unos ojos penetrantes para vislumbrar en tus heridas de amor los signos de tu gloriosa resurrección. Con frecuencia también nosotros nos mostramos incrédulos, necesitados tocar y ver para poder creer y ser capaces de confiar. Haz que, iluminados por el Espíritu Santo, podamos ser contados entre los bienaventurados que, aunque no han visto, han creído.

Jesús Resucitado, te pido por los hermanos enfermos, abandonados y que viven en condiciones extremas. Te pido por los niños y jóvenes. Por los ancianos y matrimonios en crisis. Danos esa paz que les diste a tus Apóstoles. Sopla en nosotros al Espíritu Santo y renuévanos con sus dones. Amén, amén, amén.

Gracias, amigo y amiga por este momento compartido. Ojalá el próximo domingo nos demos una vez más este tiempo para orar, reflexionar y comentar con el Evangelio del Domingo. Te saludo con afecto y recuerdo en la oración. Hasta otro momento y Dios nos bendiga.



jueves, 31 de marzo de 2016

NOTICIAS PARROQUIALES, DIOCESANAS Y DE INTERÉS GENERAL


Pascua y tiempo pascual: Nuestra Iglesia Católica celebró y vivió los misterios centrales de la fe. Este año, nuestro padre obispo, monseñor José Demetrio, celebró cada día de la Semana Santa en una parroquia distinta; por ejemplo, el domingo de ramos estuvo presente en Antofagasta de la Sierra; la misa crismal, este año se celebró en la parroquia y santuario de San José; el jueves santo lo hizo en Molinos; por su parte, el viernes santo, lo celebró en Cafayate; la Vigilia Pascual la pasó en San Carlos y en el domingo de resurrección estuvo presente en Colalao del Valle por la mañana y en la tarde, presidió la misa en Santa María.

Las parroquias y los fieles de las capillas, agradecen a todas aquellas personas que participaron, prepararon y se comprometieron un año más en cada área, tarea y celebración.


Colecta Solidaria, décimo primer Congreso Eucarístico Nacional, Tucumán 2016: Este próximo fin de semana, 2 y 3 de abril, la colecta en misa en tu ayuda. Acercate a cualquier parroquia, capilla o templo donde se celebre la Santa Misa y sumá tu granito de arena al Congreso Eucarístico Nacional 2016. Entre todos podemos apoyar el camino de preparación de este importante congreso nacional que se desarrollará en Tucumán, en consonancia con el Bicentenario de la Independencia de la Argentina.

Reuniones informativas para el Congreso Eucarístico: El pasado lunes 28 de marzo, se llevaron a cabo reuniones en Angastaco, San Carlos y Animaná referidas a este importante evento que tendrá lugar en San Miguel de Tucumán del 16 al 19 de junio de este año. Según informaciones que se pudo recabar, en Angastaco participaron alrededor de 10 personas interesadas; en San Carlos solamente dos y en Animaná, se convocaron 8 adoradores y representante de la policial local. La coordinadora de la parroquia de San Carlos, la sra. Mariana Vargas, informa que en estos días porvenir, se estarán realizando las inscripciones ya que hay que cargar datos en la página oficial del Congreso. 

En Senderos del mes de abril, se invita a las parroquias a concretar su participación y agilizar las inscripciones. 


Capillas de Adoración Eucarística: Les recordamos que en esta parroquia, tenemos cuatro lugares para dorar a Jesús en la Eucaristía; en Angastaco todos los lunes desde hs 0 a hs 24. En El Barrial desde hs 6 a hs 24. En Animaná los jueves desde hs 0 a hs 24 y en San Carlos, todos los viernes, desde hs 0 a hs 24.

Jesús te espera para pasar contigo una hora de diálogo entre amigos, de serenidad para tu alma y de gran provecho para el mundo entero.

sábado, 26 de marzo de 2016

HOMILÍA EN VIGILIA PASCUAL 2016

Él no está aquí, ha resucitado...


Estimados hermanos y hermanas: estamos celebrando la resurrección de Jesús en el Jubileo extraordinario de la Misericordia. Acojamos la nueva vida que Jesús nos trae. Niños, jóvenes y mayores, sintámonos resucitados en el Señor que venció a la muerte.

Escuchamos la gran noticia “No está aquí, ha resucitado”. Éste es el motivo por el que hoy nos hemos reunido aquí, de noche, y nos gozamos por la presencia del Señor Resucitado en medio de nosotros. Aunque no le veamos. 

«Esta noche hemos escuchado más lecturas de las ordinarias. Desde la creación del mundo hasta la resurrección de Jesús, se nos han presentado unas escenas muy vivas, que nos ayudan a entender cuál es el plan salvador de nuestro Dios. Los libros históricos nos han narrado poéticamente la creación del mundo y del hombre. "Y vio que todo era bueno". Ahora es el nuevo Adán, el Hombre verdadero, Cristo Jesús, el que centra nuestra atención. En la primera creación del mundo, el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas primordiales y las llenó de su vida. Ahora, en la nueva creación, el mismo Espíritu ha actuado poderosamente en el sepulcro de Jesús y ha llenado de Vida nueva a Jesús, el primogénito de toda la nueva creación. También se nos ha recordado, en la segunda lectura, la fe de Abrahán, dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac, que se convierte así en figura de Cristo, que sí se entregó por nosotros. En la tercera hemos escuchado el relato de la primera Pascua: Dios salvó a su pueblo de la esclavitud, y con el paso del Mar Rojo nos preparó para entender el paso de Cristo a la nueva existencia, liberándonos a todos, como un nuevo Moisés que guía a su pueblo a través de las aguas del Bautismo. Los profetas, en sus cuatro lecturas, nos han dicho palabras de esperanza y estímulo: los reuniré de la dispersión, les daré un corazón nuevo, los purificaré, serán mi pueblo, los amaré con misericordia eterna, los llenaré de toda clase de bienes... Pero sobre todo el Nuevo Testamento nos ha ayudado a entrar en el misterio que celebramos. Los que hace dos días, el Viernes Santo, escuchábamos conmovidos la pasión y muerte de Jesús, hemos oído cómo Lucas nos transmitía la decisiva noticia de la resurrección del Señor. Mientras que Pablo, en la carta a los Romanos, nos ha recordado que el día de nuestro Bautismo todos nosotros hemos sido sumergidos en la nueva existencia de Cristo y nos hemos incorporado a su vida, movidos por el mismo Espíritu que le resucitó a él» (EQUIPO-MD 
MISA DOMINICAL 1998, 6, 11-12).

Jesús no está en el sepulcro, está a nuestro lado, muy cerca de cada uno de nosotros. ¿No lo sabías? Bueno, ahora lo sabes y debes honrarlo, adorarlo y amarlo más que ayer. El Resucitado nos quiere comunicar su Espíritu de Vida, de Alegría y Amor. Ahora, cada uno de nosotros, estamos llamados a hacer partícipes de esta vida, alegría y amor a cuantos encontremos y con quienes nos relacionemos. ¿Te animas? ¿Nos animamos? (…) Sí, claro que sí. Adelante, entonces.

La resurrección de Cristo nos devuelve la esperanza, las ilusiones y sueños que se debilitaron por el pecado, la soberbia y mundanidad en que nos envolvemos nosotros mismos. ¿Serás capaz de dejarle al Resucitado renovarte la esperanza, cargarte de ilusiones y devolverte sueños y proyectos en bien de todos? 

El Papa nos llama a cuidar la Casa común de todos que es la creación, nuestro pueblo, los recursos naturales y la belleza de la vida en sus variadas manifestaciones. El Resucitado hace nueva todas las cosas en el universo comenzando por nuestra vida, hogar y pueblo. Invitamos a todos los hombres y mujeres que comparten día a día este lugar, este espacio laboral, de dispersión y de convivencia, a dejarnos llenar por el Espíritu de Jesús resucitado y a hacer nuevas todas las cosas. 

Queridos hermanos todos, dejémonos llenar de vida por el mismo Espíritu de Dios que resucitó a Jesús, en este año en que tenemos los ojos de una manera especial fijos en su misericordia. Él nos quiere comunicar fuerza, alegría, energía, esperanza, para que se nos note, no sólo en este momento de la celebración, sino en toda nuestra vida, que somos seguidores del Resucitado y queremos vivir con Él y como Él.
Pbro. José Casimiro Torres.-

domingo, 20 de marzo de 2016

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO "de la Pasión del Señor" (C)

¿POR QUÉ LLEVAMOS Y BENDECIMOS RAMOS?
(Lucas 22, 14-23, 56)


Domingo de ramos, domingo donde llevamos nuestros ramos para ser bendecidos. Te hiciste la pregunta ¿por qué llevamos y hacemos bendecir ramos? Te invito a que consideres esta pregunta para celebrar y vivir santamente la Semana Mayor de la fe cristiana y católica.

Intentemos responder:
1°)- Porque en este día, Jesús entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”.

2°)- Porque nosotros somo el pueblo creyente que hoy aclama a Jesús que llega a nuestra Jerusalén para dar su vida por nosotros y salvarnos del pecado personal y comunitario.

3°)- Porque al terminar la Misa, nos llevaremos las palmas benditas a nuestro hogar. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. 


Te comparto este comentario al texto bíblico de hoy: 
"El relato de la pasión según san Lucas –que hemos de releer y meditar– quiere llevarnos a mirar a Jesús para aprender de Él a ser verdaderos discípulos. La traición de Judas, uno de los Doce, nos pone en guardia frente a nosotros mismos, que también podemos traicionar al Señor. Y lo mismo ocurre con la negación de Pedro, que desenmascara la tentación que aparece en cada corazón: no querer cuentas con el Maestro que se abaja hasta este punto. Sin embargo, la mirada de Jesús, que se vuelve hacia él, alcanza su conversión, y las lágrimas de Pedro, pecador arrepentido, indican la manera como el discípulo debe participar en la pasión del Salvador".
"San Lucas insiste más que ningún otro evangelista en la inocencia de Jesús, para sacar así la lección de que los discípulos no deben extrañarse de que sean arrastrados a los tribunales por su fidelidad a la voluntad de Dios. Más aún, siendo inocente, Jesús muere perdonando a sus asesinos y confiando en el Padre, en cuyas manos se abandona totalmente. También los cristianos deberán seguir este doble ejemplo, asociándose de cerca a la pasión de su Salvador".
"Finalmente, san Lucas subraya la eficacia del sacrificio de Cristo: la cruz de Jesús transforma el mundo produciendo la conversión de los corazones y abriendo a los hombres el Paraíso. Junto al buen ladrón, cada uno de nosotros es invitado a considerar los sufrimientos de Jesús y a hacer examen de conciencia –“lo nuestro nos lo hemos merecido, pero éste nada malo ha hecho”– para poder oír de labios del mismo Jesús: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”".
Hoy se proclama la lectura de la Pasión de Cristo según san Lucas. Que cada palabra que escuchemos, nos llamen la atención o nos llenen los ojos de lágrimas, sean miradas de amor de Jesucristo a cada uno de nosotros. Que no tengamos miedo del amor de Dios por cada uno de nosotros. Que la vida puede ser mucho mejor que la que vivimos hoy. Que el pecado, la muerte, la injusticia y la violencia no tienen la última palabra ni han de reinar entre nosotros.

¡¡¡Feliz inicio de Semana Santa!!!
Pbro. José Casimiro Torres.

domingo, 13 de marzo de 2016

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO 5° CUARESMA "C"

Jn 8, 1-11



"El que esté sin pecado que tire la primera piedra", escuchamos decir a Jesús hoy.
Le presentan una mujer adúltera para poner a prueba a Jesús y tener algo de qué acusarlo. Jesús sólo escucha. Ellos insistían y entonces Jesús les dice: "Aquel de ustedes que no tenga pecado, que arroje la primera piedra". Ahora sí, los acusadores son acusados, los que solo ven los errores y faltas en los demás, son descubiertos en su error y falta. Y que hacen? Huyen, no asumen sus errores y faltas. 
En la escena solo quedan la pecadora y Jesús (te animas a quedarte vos también, pero sin la piedra, deshazte de ella).
Aquí viene el juicio: "Dónde estas tus acusadores? Nadie te ha condenado? Ella respondió: Nadie, Señor. Yo tampoco te condeno (le dijo Jesús). Vete, no peques más en adelante".
"Que hermoso el gesto de aquella mujer sintiéndose perdonada y comprendida: 'nadie Señor, nadie me ha condenado'. 'Pues yo tampoco, yo que podía dar la palabra verdaderamente condenatoria, no te condeno; pero cuidado, no vuelvas a pecar'. No vuelvas a pecar! Cuidémonos hermanos, si Dios nos ha perdonado tantas veces aprovechemos esa amistad del Señor que hemos recuperado y vivámosla con agradecimiento" (Beato Oscar Romero).